Antes de que pienses que soy “una más” diciéndote lo que ya escuchaste mil veces…
Que la verdad sea dicha: Yo sé que estás cansada de que te hablen bonito, de que te digan “todo está bien” cuando sabes que no lo está.
No vine a señalarte, ni a juzgarte, pero tampoco vine a darte anestesia emocional.
Porque tú no necesitas lástima. Necesitas claridad. Necesitas una sacudida. Necesitas una verdad que te despierte. Yo no hago lo común. No doy clases para entretener.